3 cosas que no debes dejar de hacer antes de que se acabe el año III: Soltar el pasado

3 cosas que no debes dejar de hacer antes de que se acabe el año III: Soltar el pasado

Todas/os cargamos nuestro peso. El tema es que muchas veces pensamos y sentimos que es nuestro deber hacerlo. La clave está en aprender como honrar lo que hemos vivido y aprender a soltarlo. No es fácil. Por eso la entrada de hoy es tan importante. Lo que viene te enseñará por qué nos cuesta tanto soltar, y cual es la mejor manera de hacerlo en una manera respetuosa y amorosa con nosotras/os y lo que nos rodea.

Soltar el pasado

Soltar el pasado.

¡Qué fuerte!

Que alivio también. Siempre se me viene a la mente la Jill bolte taylor, sosteniendo un cerebro humano y diciendo: “imagínate soltar treinta y tantos años de peso emocional” fuaaa. ¿Por qué nos agarramos tan firme de ese peso?

Porque ES un peso. Si te fijas, ahora mismo puedes sentir el efecto de esa mochila en tu espalda. Cierra los ojos un momento y piensa: “mi mochila emocional, ¿cómo se siente?” seguro que algo percibes en la espalda que no es del todo agradable.

Igual que una mochila, pesa y después de un tiempo empieza a doler.

Entonces hay que considerar seriamente la necesidad de sacárselo de encima. Pero no respondí la pregunta ¿porque nos aferramos tanto a nuestra mochila emocional? ¿sabes la respuesta?

Es simple.

Por que la necesitamos, o más bien pensamos que la necesitamos. Es ella la que nos da una idea tangible de quién somos o, (de nuevo) quién creemos que somos. Esa frasecita de la historia, de que somos nuestra historia. La verdad es que suena muy bien, muy lógico, pero si hay algo que he aprendido en las años de entrenamiento y trabajo espiritual es que esa frase es 1) una mentira y 2) es una mentira muy dañina.

Ya se. Hay varios de ustedes que se levantarán indignadas/os y pincharán el botoncito arriba a la derecha de cerrar este estúpido blog… Aguanta. solo respóndeme algo antes de salir. ¿que paradigma sostiene esta idea de que somos nuestra historia? ¿sabes? Bueno si no se te viene a la cabeza de inmediato, te cuento:

El determinismo.

Y ¿sabes cuál es la premisa básica del determinismo?

Pues, que nuestro entorno, historia, genética, familia, cultura, astrología, los hoyos en el sol, bla bla bla, determinan, definen y escriben en piedra imborrable por los siglos de los siglos, QUIEN eres tu.

No se tu. Pero esto, para mí, es morirse ahí mismo. ¿De qué me sirve vivir si no puedo cambiar, modificar, hacer nada con mi historia, con mi vida, con mi ser?

Ciencia actual, ciencia antigua

En oriente también existe una noción de la importancia de las cosas que según el determinismo nos definen.

Solo que con una leve diferencia.

La cultura, familia, historia, astros y lo que sea, no te determinan, pero si te influencian y no poco, mucho.

Entonces ellos, que entienden la espiritualidad como algo esencialmente práctico, no volado, ni etéreo, sino muy aterrizado y prosaico, dijeron: ¿cómo desarrollamos formas de entender, definir y en última instancia manejar, nuestro sistema de influencias para liberarnos de ellas o usarlas a nuestro favor? Y entonces nacen cosas como la astrología, la numerología, el ayurveda y tal. Independiente de que estas cosas te hagan sentido, lo interesante es que la ciencia actual, a su modo ha ido integrando muchos de estos conceptos.

No la astrología o los números, pero sí los sistemas medicinales del ayurveda, de la medicina china y tibetana, y más importante aún, la idea de que en verdad el determinismo como tal, no existe. Solo existen las influencias y las tendencias.

Esto es que, por nuestra historia, cultura, genética, etc, vamos a tender a tal o cual cosa, pero nuestra posibilidad de variación es casi infinita (yo diría infinita, pero hay que mantener el recato).

Mochila emocional y soltar el pasado

Entonces, el tema es que cuando pensamos que somos lo que hemos vivido, estamos cayendo en el determinismo. Con esto yo no quiero decir que la papa esta en olvidarse de los problemas, de la historia, de los dolores no resueltos y seguir hacia delante como un loco porque SOLO importa el futuro. No no no. Igual como hacen en oriente y como se hace en ciencia, primero tenemos que identificar el problema, luego reconocerlo en nosotros, integrarlo en la importancia que tiene para nuestra vida y finalmente hacer algo (y esto es importante, hay que HACER algo) para soltarlo.

Ese hacer es tan variado como el tema mismo.

Lo que te quiero decir es esto. Si quieres tener un año nuevo, lo mejor es partir con un bulto menos. Con un peso menos. Un poco más liberada/o. Ahora. Hay bultos y bultos. La idea no es que te presiones a deshacerte del trauma más terrible de tu vida. Esa es mucha presión y las cosas tienen su tiempo. Pero quizás hay algo más pequeño. Una disculpa pendiente. Una conversación, una visita, una carta, una compra, una limpieza, un boleto de avión.

Algo. Lo sufientemente importante para que puedas apreciarlo y lo suficientemente simple para que lo puedas hacer ahora. Síiii, ahora. Piénsalo.

De verdad el mejor regalo que te puedes dar es despejar eso. Y partir el próximo año, a pocos días de hoy, en un lugar distinto, tangiblemente distinto.

Esa es mi invitación.

Para mi, lo que haré y lo firmo aquí mismo es limpiar el patio de atrás de mi casa que parece país en guerra. Les dejo un foto del antes y en los próximos días del después.

Si quieres hacerlo de verdad, descarga esta pequeña guía que contiene lo fundamental para ayudarte a lograrlo de una manera suave y respetuosa contigo y los demás.

Hasta entonces y considerando que hoy es navidad, un abrazoooo y ojala te animes a ayudar a alguien estos días.

 


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Sostener la pasión en el tiempo

Sostener la pasión en el tiempo

Tradicionalmente pensamos en la pasión como algo corto e intenso. Ese es el drama y el atractivo de lo que identificamos cargado de esta energía. Pero cuando se trata de creatividad, trabajo o en realidad el prospecto de cualquier cosa que queremos hacer durar, esa cualidad fugaz nos juega una muy mala pasada. ¿La solución? quizás ya te lo imaginas: en esta entrada abordaremos la diferencia entre la llamada “pasión ingenua” y la “pasión informada”.

sostener la pasión

Foto modificada original de Tico, Licencia CC algunos derechos reservados, en flickr.

No puedo identificar cuantas veces se me ha ocurrido una idea “brillante” que cambiará el mundo, que emocionará a millones, que generará un cambio planetario, que bla bla bla y que al terminar la ducha se va junto con el agua por el drenaje. A veces se queda conmigo por un día, o una semana, pero pasado este tiempo, la perspectiva de la cantidad de trabajo, las demandas cotidianas, etc hacen que se quede dentro de ese inmenso armario de mi mente donde yacen dormidas las “grandes ideas”.

Lo cierto es que en general y para la gran mayoría de las personas es más entretenido y real fantasear con la realización de una gran idea que llevarla a cabo. Y uno de los grandes obstáculos es observar como la llama de la pasión inspirada se apaga con gran rapidez.

La diferencia entre la Pasión ingenua y la pasión informada

En las clases de meditación, escucho muy a menudo esta idea “yo no puedo meditar, me es imposible poner la mente en blanco”. Esta concepción tan generalizada de lo que se hace cuando intentamos meditar es en realidad uno de los primeros malentendidos que es necesario aclarar. En la película “Rezar, comer, Amar”, hay una secuencia que lo explica maravillosamente. Julia Roberts se sienta a meditar en esta sala climatizada, cierra los ojos y comienza el parloteo mental sobre todas las cosas que hará una vez que se levante o hizo antes de llegar hasta ahí. Abre los ojos y ve que todos están sentados con un rostro pacífico, en silencio, meditando a la perfección. Vuelve a cerrar los ojos y el parloteo continua. En ningún momento del rato que está ahí sentada parece experimentar eso que todo el mundo al parecer está haciendo. La verdad es que esto siempre pasa. Si nosotros tuviéramos un control de volumen para nuestra mente y lo aplicaramos para subir los decibeles de lo que sucede en una clase de meditación, lo más probables es que fuera más ruidoso que un bar. Lo que llamamos, meditar, no es más que un “intento de meditación”, intentamos una y otra vez traer nuestra mente de regreso a la práctica, comenzar otra vez, de la misma manera en que controlamos un caballo empecinado en comer, en vez de cabalgar. Y esto es lo que hacemos, de verdad, el 98% del tiempo. Tu nos ves todos compuestos cuando adentro hay una batalla profundamente intensa, a la vez que amorosa, por mantener la mente bajo control. Dirás, pero que de pacifico tiene esto?, bueno, lo que sucede es que tal como cuando en las guerras de las galaxias, han solo lleva su nave al hiperespacio, hay un momento de esa pugna en que por unos pocos segundos la mente entra en modo meditación. Y eso vale la pena todo ese esfuerzo. Esos pocos instantes de flujo meditativo son el néctar mismo, donde sientes una dicha sin igual producto de la paz y la conexión.

 

Entonces para volver al tema, Ted Orland y David Bayles escribieron un libro que se llama Art & Fear donde hablan sobre esta idea de la pasión ingenua y la pasión informada. La primera es como sentarse a meditar, cerrar los ojos con toda la intención de que funcione y digamos funciona, tienes ese momento de flujo y paz interior. Pero luego, la siguiente vez nada pasa, tu mente esta como una radio chicharra, y tu dices, “lo he perdido, de nada vale seguir intentándolo”, una vez que la llama se apaga, todo ha terminado, y nunca más te sientas a meditar. Esto ilustra nuestra actitud cuando sucumbimos a esa pasión ingenua. Hacemos la tarea solo mientras ese fuego arde y podemos disfrutarlo, pero al primer obstáculo renunciamos sin pensarlo dos veces. Por el contrario, la pasión informada, es saber que va a haber un momento en que nada funciona, que los obstáculos son parte del camino y que tu tarea es simplemente aparecer e intentarlo, una y otra vez, una y otra vez, porque lo que importa es el progreso. Es aquella que establece que cuando amamos una idea, un trabajo, una creación, o una relación, debemos traer nuestra mente, nuestro corazón y nuestro cuerpo al trabajo una y mil veces para que la llama se mantenga y podamos realizar a cabalidad la tarea.

Sistemas, no acciones aisladas

“las metas son para perdedores”- Scott Adams

Esta cita puede parecer un poco contradictoria. Pero déjame ponerla en contexto. Scott Adams es un tipo que ha escrito cerca de 9000 tiras cómicas y que lo que quiere enfatizar es la importancia de los sistemas de trabajo. La meta es la zanahoria que nos inspira, que inicia el primer fuego, pero no es lo que nos sostiene y nos lleva al final. Esa es la tarea de los sistemas. Sabemos que el obstáculo aparecerá, pero si tenemos un ritual, un hábito que nos mantenga progresando poco a poco todos los días, entonces, no importa qué pase entre medio, sabemos que llegaremos a la meta.

La idea entonces es que cuando se trata de la pasión hay dos cosas. Una entender, que tal como en la meditación, lo que hacemos es intentar una y otra vez, porque es la naturaleza de todo proceso (creativo, personal, de crecimiento, relaciones, trabajo, etc) la aparición de un obstáculo y que la forma de ese proyecto es en la forma de una U. No es un camino recto, sino como el camino entre un valle y una montaña: primero bajamos para poder volver a subir. Y, así mismo que para lograr pasar por este proceso sin abandonar, sin caer en ese juego de la pasión ingenua, debemos crear un sistema, un ritual, o una rutina para poder alimentar el fuego de esa pasión y que perdure en el tiempo. Recuerda, la meta es la zanahoria, el sistema es el camino.

En definitiva y para recapitular nos preguntamos inicialmente cómo romper esa maldición de la pasión de ser fugaz, cuando deseamos sostenerla en el tiempo. Primero distinguir entre la pasión ingenua, que abandona al primer obstáculo y la pasión informada que entiende que el camino está lleno de obstáculo y que es necesario sostener el progreso. Para esto se hace necesario adquirir un sistema, un ritual, un hábito que nos sostenga en el camino y nos lleve a nuestro objetivo final.

Quiero que pienses en esto. Lo hemos hablado en varias ocasiones: piensa en cómo se manifiesta esta forma de la pasión ingenua en tu vida y como te lleva a abandonar cosas realmente importantes para ti al primer obstáculo. Se te ocurre un sistema para poder sostenerte?, Me encantaría saberlo, deja tu aporte en los comentarios.

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Referencias y Libros

Philosophers Notes – Art & Fear (Las ideas principales, youtube en inglés)

Cómo Fracasar En Casi Todo Y Aun Así Triunfar. Algo Así Como La Historia De Mi Vida (Gestion Del Conocimiento), Scott Adams

Art & Fear, David Bayles y Ted Orland

Cultivar la Paz interior

Cultivar la Paz interior

Ante los eventos de los últimos días, con los atentados en Francia, la situación en Siria y en realidad en tantas partes del mundo donde hoy se sufre, se hace cada vez más difícil no caer en la desesperanza y la ira. Se hace cada vez más difícil no sucumbir a la idea de que todo esta mal y que no tenemos nada que hacer. En este contexto quiero dejarte una práctica que pueda ayudarte a para no sucumbir y seguir luchando para que la guerra no triunfe. Para que la victoria sea del Amor.

peace is every step

“el hombre nunca es tu enemigo”- Tich Nhat Hanh

“ojo por ojo y todo el mundo quedará ciego” – Gandhi.

Mucha gente piensa que la violencia se vence con violencia. Que la guerra se gana con guerra, que la matanza se gana con matanza. No hay forma de derrotar a la guerra más que bajando las armas. La no violencia no es pasividad, requiere de una fuerza interna, de una valentía y una resistencia enormes. Quiero partir esta entrada con un video de la pelicula Human, donde un joven palestino cuenta como ha logrado vencer, dia a dia, a la violencia.

 

Esta historia es la esencia de esta entrada. El esfuerzo contra la guerra y el odio es un ejercicio cotidiano por enaltecer nuestro sentido de la justicia y no caer en lo que muchas veces es más natural y visceral en nosotros, la ira. ¿Quién puede decir que la paz es algo fácil que no requiere verdadero esfuerzo o heroícidad? La paz es un acto cotidiano y de gran trabajo.

Este fin de semana mientras dirigía un curso de Meditación IAM, les contaba a los alumnos la historia del tendero. En varias tradiciones de oriente se cuenta que si nuestra mente se concentra en la divinidad, la trascendencia o la consciencia suprema al momento de morir, entonces podemos alcanzar la iluminación o Liberación. Se cuenta entonces la historia del tendero que se había pasado toda la vida preocupado de construir su negocio, pero consciente de esta regla de la muerte, quiso probar un truco para poder pensar en la trascendencia al momento de morir. Entonces, le puso a sus hijos el nombre de una divinidad cosa que al acompañarlo, su mente se volcara a ese pensamiento sin esfuerzo. Cuando la muerte del hombre era ya inminente, la mujer del tendero llamo a los tres hijos y le dijo al moribundo:  “ He aquí esposo a tus tres hijos, Rama, Krishna y Vishnu”, entonces el tendero abrió los ojos azorado exclamando “si están todos aquí, quien cuida la tienda?!” y con este pensamiento, el tendero dejó su cuerpo. Lo que señala esta historia es que no hay manera de engañar a la tendencia de la mente. Si has pensado toda la vida en el dinero, es ahí donde irá tu mente al momento de morir, simplemente porque es su hábito.

Es debido a esto que se hace necesario cultivar la paz no solo cuando es momento de guerra o dificultad, sino siempre, de manera que cuando realmente necesitemos de la paz esta no sea difícil de obtener, sino todo lo contrario, un hábito cotidiano al que nuestra mente tienda automáticamente y por naturaleza.

Para cultivar la Paz

Imagina que en tu barrio los encargados de recoger la basura se han declarado en huelga y ya no hacen sus rondas de limpieza. No se necesita mucho tiempo antes de el barrio completo comience a apestar. La mente funciona parecido. Si no sacamos la basura mental, es difícil que no comencemos a apestar de ira, de negatividad, de infelicidad. Igual como nos sentimos de aliviados y felices después de un buen baño, después de limpiarnos tras un día especialmente ajetreado, la sensación de una mente limpia y vaciada de basura, es extraordinariamente potente y relajante. Resulta evidente pensar que tal como necesitamos lavarnos periodicamente para no apestar, lo mismo pasa con nuestra cabeza, con nuestro interior. Si no limpiamos con regularidad, es totalmente natural que nos sintamos colapsados y rebalsados.

La manera más efectiva de aliviar nuestro interior es a través de prácticas de meditación idealmente seguidas de un buen ejercicio que nos prepare para la práctica. Siempre hay que recordar que para facilitar una meditación podemos prepararnos con ejercicios, respiraciones y tal.

He llegado, Estoy en casa

De la maravillosa corriente de la plena consciencia te dejo esta práctica sencilla y amorosa para recordarte que el presente, es el gran regalo y la gran revelación.

“Toma una mandarina en tus manos, pero aún no la peles. No tengas prisa, hoy te comerás esta mandarina de manera consciente. Será el objeto de tu atención durante esta sencilla meditación, así que deberás resistir el impulso de pelarla y comértela en un santiamén con el piloto automático puesto.

Observa la mandarina en tus manos, elévala y acércala a tus ojos para poder apreciar sus detalles: su color, su brillo, su textura, sus irregularidades, su rabito, si es que lo tiene. Fíjate en ella como si nunca antes hubieras visto una mandarina. Tómate tu tiempo.

A continuación céntrate en su textura, estúdiala con tus dedos. Siente su peso en tu mano, su forma. Apriétala ligeramente con los dedos y siente cómo su piel cede a la presión. Si quieres, lánzala al aire con suavidad y vuelve a cogerla al vuelo. Explora la mandarina a través del tacto, sin prisas.

Ahora concéntrate en su aroma. Utiliza tu olfato para investigar esta fruta, como si nunca en tu vida hubieras olido una mandarina. Si quieres, puedes cerrar los ojos y observar si el olor cambia o se percibe igual que con los ojos abiertos. Deja que su perfume entre en ti y toma nota de cualquier pensamiento o sensación que surja.

Antes de pelarla, dedícale unos instantes a pensar en el origen de esta mandarina. La fruta que sostienes creció en un árbol que, a su vez, creció de una semilla que antes se originó en otro árbol. Imáginate tu mandarina en el árbol, no importa si sabes o no qué aspecto tiene un mandarino, juega con tu imaginación. Piensa que antes de ser una mandarina fue una flor y que llegó a mandarina porque un insecto polinizó la flor.

Piensa que esta mandarina está aquí gracias a la tierra, el sol, el agua y el aire que nutrieron el árbol en el que creció. Pero no te olvides de la parte humana: esa mandarina está en tus manos porque un agricultor la cultivó y alguien la llevó hasta el mercado en el que la compraste. Por un momento, toma conciencia de las condiciones naturales y humanas que han hecho posible que esta fruta llegara a tus manos.

Ahora sí, ya la puedes pelar, pero hazlo sin prisas ni urgencias. Siente como la piel cede, dejando al descubierto el interior de la mandarina. Toma nota de los nuevos aromas, es posible que ahora sean más intensos. Fíjate en la diferencia entre el olor de la piel y el de los gajos de la mandarina. Si mientras la pelas algunas gotas de jugo rezuman de los gajos, siente su humedad en tus dedos. Cuando esté pelada, colócala ante tus ojos y vuelve a estudiarla con atención. Ahora parece otra mandarina, ¿verdad? Ahora está desnuda. Piénsalo, esta mandarina estaba dentro de la vieja mandarina, solo que no la podías ver.

Con suavidad saca uno de los gajos de la mandarina y métetelo en la boca. No te apresures, antes de morderlo, siéntelo sobre tu lengua. Deja que ruede dentro de tu boca, como si fuera un caramelo. Siente su textura y su sabor y, cuando quieras, muérdelo con suavidad. Mastícalo con calma, no hay ninguna prisa. Nota el jugo de la mandarina en tu boca, la intensidad de su sabor y cualquier sensación que surja en el campo de tu conciencia. Intenta masticarlo entre 25 y 40 veces antes de tragarlo.

Toma otro gajo y repite el proceso. Primero juega un poco con él en tu boca y después mastícalo con conciencia y suavidad. Continúa así hasta que termines toda la mandarina y, entonces, tómate unos instantes para sentir tu cuerpo y ver cómo está tu mente. Seguramente te habrás calmado y tu mente se sentirá más ligera y silenciosa. Y es muy posible que esta mandarina te haya sabido mejor que muchas de las que has comido en tu vida, ¿no?” (Fuente: https://conconciencia.com/mindfulness-meditacion-mandarina/)

Recuérdate de la importancia de un hábito de felicidad, de paz, de fortaleza. Recuérdate que para que puedas tener la templanza necesaria en el momento en que estés desafiada/o necesitas que tu mente este a tu lado y te guíe hacia donde realmente debes ir.

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Día #28 Agradecer y Bendecir

Día #28 Agradecer y Bendecir

Cada vez que agradecemos, traemos el flujo de la felicidad a nuestra vida. Cada vez que bendecimos reconocemos aquello que esta ante nosotros como algo que merece ser celebrado y acogido. Hablemos hoy entonces de las pequeñas acciones internas que puede cambiar nuestra percepción de todo.

día 28 desafío

Agradecer

Ya habíamos hablado un poco de agradecer, pero hoy quiero proponerte un acto sencillo pero de gran fuerza que puedes realizar cada cierto tiempo para dar alegría a otros. El agradecimiento es una forma de ver la acción, el esfuerzo y el amor que otra persona ha colocado en nuestra vida. No importa cuan pequeño haya sido el gesto de amabilidad de alguien, ese pequeño gesto puede ser una gran diferencia para nosotros y es importante también darle un espacio. De manera que la primera parte de esta tarea es que pienses en alguien al que nunca has agradecido apropiadamente, alguien que alguna vez haya sido amable contigo  y le escribas una carta. Puede ser a cualquier persona: tus padres, algún viejo profesor, un jefe, un/a alumna/o, un/a amiga/o, quien sea. La condición es que sea alguien a quién no hayas reconocido apropiadamente. Esta, es una practica para ayudar a otro a ver el aporte aunque pequeño que haya hecho en el mundo. Enciende esa vela.

Bendecir

Más íntimo aún, el acto de bendecir es una manera de desear el mayor bien a otro. Es una forma de entregar tu mejor intención a alguien. Lo que no mucha gente sabe es que es una manera de dar testamento de lo que es importante para ti, de manera que en el camino de buscar las cosas que realmente te gustaría lograr, el bendecir es una forma de decir estoy preparada/o para alcanzar esto, porque significa una manera de amar y aprobar una realidad o una cualidad. Pongamos un ejemplo. Si te gustaría terminar tus estudios con buenos resultados, bendice a aquel que lo hizo antes que tu. Bendice a los que admiras, respetas y quieres. Este es un verdadero acto de amor y no te puedo explicar la extraña sensación de felicidad y satisfacción que provoca cuando se hace de manera correcta.

Disfruta de estas sencillas tareas que harán una enorme diferencia y como siempre cuéntame cómo te va en los comentarios. Saludos abrazos e infinitas bendiciones para ti.

Día #23 Reúnete

Día #23 Reúnete

Ayer veíamos el poder de la suma, del paso pequeño que nos lleva a cruzar grandes distancias. Hoy quiero hablarte de lo que sucede cuando finalmente nos sentimos en casa con un grupo de personas con toda la honestidad de lo que somos. La tarea de hoy nos lleva a observar el valor que requiere encontrar a nuestros pares, a respetarlos y crecer en ese ámbito de la sangha, la comunidad de almas afines.

Día 23 desafío

Tengo que decir que el tema de hoy ha sido para mi un gusto adquirido. Siempre he sido un poco solitaria, en parte por lo estrafalaria, en parte porque me gusta mi soledad y en parte porque ha sido lento el proceso de sentirme cómoda y feliz conmigo misma de manera que pueda realmente disfrutar con el resto. Uno de los primeros descubrimientos que tuve fue darme cuenta que en ciertos círculos se pasa bien y en otros se pasa mal. Esto te puede parecer una obviedad, pero la triste realidad para muchas personas que no conocen otra cosa, es que una gran  mayoría no sabe que hay un circulo donde se sentirán bien tan cual son. Me acuerdo perfectamente de ese video de Blind Melon, un grupo grunge de los 90, en el que una niña vestida de abeja buscaba por doquier un lugar donde se sintiera aceptada. Va de un lugar a otro y todo el mundo la mira como bicho raro, hasta que de pronto encuentra el paraíso de las abejitas desadaptadas. jijijijij. Ese video era lo máximo.

El valor de buscar

También es verdad que ser una abejita desadaptada requiere valor. También requiere un esfuerzo y un temple tremendos irse por la vida vestida de abejita cuando todo el mundo piensa que estás loca/o. Mucha gente prefiere adaptarse a sentir el dolor del rechazo. Es totalmente normal. Pero en algún momento de la vida debemos encontrar a nuestro grupo de abejas. Esas personas a las que les interesa lo mismo que a ti, que vibran con lo mismo y sobre todo que han luchado con dificultades similares. No significa que te tengas quedar con ese grupo para siempre, solo significa que cuando aceptes ciertos aspectos de ti, es bueno comparar visiones similares y crecer con lo que los demás han descubierto.

El valor de la sangha

Tuve la fortuna de encontrar puntos de comparación relativamente temprano. Recuerdo cuando me di cuenta de lo que era pasarlo bien de verdad. Siempre había vacacionado con mis primos y mi familia. Y la verdad es que no lo pasaba bien, los amaba, pero no lo pasaba bien. Como no tenía una referencia para comparar, para mí, pasarlo bien o lo más cercano a eso era ese espacio. Hasta que un verano me fui de campamento de scout y mi universo cambió totalmente, lo pasé increíble. Lo pase bien de verdad. A pesar de eso, no fue un lugar donde me quedé, pero definitivamente fue una experiencia que me recordó o me mostró qué cosas, que tipo maneras de relacionarse, era las que a mi más me gustaban y entonces pude empezar a optar.

Años más tarde encontré varios otros espacios. Entre escritores, entre políticos, entre artistas, entre cinéfilos. Y ahora, entre meditadores, terapeutas, practicantes de yoga y la mezcla en realidad de todo. Cada una de esas áreas de mi vida estan presentes y cada cual representa un aspecto importante que cada cierto tiempo reflota. Hoy definitivamente me siento más tendiente a los grupo de yoga, meditación y de creatividad consciente, y la verdad es que la sangha (la comunidad espiritual), es decir aquellas personas que comparten mis prácticas, preocupaciones y conflictos, son las que me permiten recordar que no estoy sola en un periplo que de todas maneras es bastante solitario.

El poder de muchos

Cuando finalmente nos reunimos algo mágico se produce. Ya se ha estudiado el profundo y alucinante impacto de que muchos mediten, de que muchos oren, de que muchos pidan, de que muchos se organicen, de que muchos ayuden, de que muchos sientan. El mundo depende de los muchos y de ti depende que esos muchos concentren la atención hacia la plenitud y la felicidad. Este desafío es un intento pequeño de hacer esto mismo.

Cómo hacerlo

La verdad es que todo esto suena muy bonito, pero no es llegar y encontrar a un grupo de almas afines. Si tienes uno, realmente aprecialo porque es todo un regalo. Pero definitivamente hay maneras de ir acercandote a ello.

1-. Lo primero es la honestidad. La honestidad contigo misma/o de reconocer lo que te gusta, lo que te interesa, lo que te hace feliz. Muchas veces por miedo a no desencajar no damos espacio ni hacemos cosas que realmente nos llaman la atención o nos interesan e incluso en casos extremos por el pánico al rechazo de nuestros pares, renegamos y atacamos lo que es afín con nuestra alma. Ha sido siempre triste observar que los peores atacantes de los rasgos humanos son las personas que más profundamente los ostentan. Entonces lo primero es la honestidad, es decir la verdad sobre lo que te apasiona.

2-. Busca una actividad que siempre quisiste hacer. Esto es fundamental. Es generalmente en este tipo de instancias que encontramos a nuestra versión de sangha. Si quisiste pintar, bailar, tocar música, escribir, jugar ajedrez o squash, hacer un arte marcial, correr, subir montañas. Busca un lugar donde puedas aprender y donde haya más gente como tu que quiera aprender. Ahora, puede ser que te demores en encontrar incluso en un tipo de tema el grupo que te represente o los individuos que te sean afines. Si no te sientes cómoda/o en un lugar, no te quedes, busca hasta que encuentres tu casa.

3-. Forma tu un grupo. Tienes el tema tu y conoces gente desperdigada al que ese tema le interesa, pues entonces genera reuniones en tu casa donde la gente pueda desarrollar ese tema. No esperes a que alguien más lo haga, armalo tu.

Formatos que protegen al grupo

Para que las reuniones del tipo que sean funcionen es necesario que hayan ciertas condiciones. Esto es lo más importante de todo, porque si estos elementos no se hayan presentes, es muy difícil que pueda haber continuidad.

Lo más importante siempre es el respeto y el amor. No importa lo que hagas, donde y como, si es arte, negocios, formas de compartir o expresar, sin respeto y sin amor la cosa no irá a ninguna parte.

Un lindo ejemplo

Uno de los ejemplos más hermosos de la interacción de una sangha que he visto, me lo mostraron los monjes de Plum Village. En las reuniones para compartir el dhamma, que básicamente son las instancias en las que se reunen los monjes y las personas laicas para hablar, contar sus preocupaciones, plantear dudas profundas y no tanto y simplemente compartir un estado particular es que para hacerlo hay una serie de recomendaciones.

Siempre habla de tu experiencia, no de algo que leiste te contaron, enseñaron, partiendo por la primera persona. Nunca des un consejo fuera de tu propia experiencia.

Cuando alguien habla, los demás escuchan atentamente y con presencia, con conciencia, porque no existe regalo más preciado que estar verdaderamente presente.

Nadie dirige, todos somos iguales al momento de compartir con respeto.

En fin, la tarea de hoy es esta, que te pongas el propósito de encontrar tu grupo, tu sangha, tu comunidad de almas afines para hoy y siempre.

Si no te has sumado al grupo de Facebook, hazlo. Pronto se irá activando más y más para que hagamos juntos y en compañía y este y todos los desafíos de la vida. Un abrazo.

 

Día #20 Enfrenta tus miedos

Día #20 Enfrenta tus miedos

Por mucho tiempo se pensó que la energía opuesta al amor era el odio. Así yo también lo creí por muchos años, hasta que un día me topé con esta idea de que el verdadero opuesto del amor era el miedo. Estamos llenas/os por todas partes de pequeños y grandes temores que nos limitan y nos paralizan, que nos impiden acercarnos, ayudar, perseguir nuestros sueños, arriesgarnos a crecer. El miedo es la fuerza que en descontrol nos impide fluir con lo que nos hace plenas/os y felices.

Día 20

Me encontré hace poco con el caso de una chica venezolana que para un proyecto en la universidad tenía que hacer durante 100 días una misma acción sostenida. Escogió enfrentar sus miedos uno a uno durante 100 días y grabarlo. Lo que ha hecho, ha comenzado a inspirar a miles de personas a enfrentar sus miedos, desde ponerse a bailar en medio de la calle, a tirarse en paracaidas, uno a uno fue registrando como enfrentaba cada miedo con resultados realmente interesantes.

El desafío de hoy tiene que ver con la acción práctica de enfrentar nuestros miedos. Para ello vamos a hacer una lista (vivan las listas ;)) para identificar cuántos y cuáles son los miedos que realmente tenemos. Eso primero.

Puede que al hacerlo una voz interior te diga que no es necesario, que hay ciertas cosas que no vale la pena soltar, que los miedos están ahí para algo. Esto último es absolutamente verdad. El miedo es un mecanismo de defensa que nos mantiene vivos, pero como ya lo habíamos hablado en la entrada sobre la mente negativa, sucedeque  la función que cumple en la mayoría de los casos tiene muy poco que ver con la verdadera supervivencia y mucho más con la parálisis y el desamor. Esto es el desamor de no atreverse, de imaginarse y crearse solo posibilidades dañinas o dolorosas, porque la mayoría de nuestros miedos son ideas preconcebidas de todo lo que podría salir mal. Entonces vamos a hacer una cosa. Vamos a desmantelar el mecanismo de una manera muy simple para que esta actividad de enfrentar los miedos sea realmente posible.

Las preguntas que nos sacan el rollo de encima

Darren Browse uno de los referentes de la blogósfera hablaba el otro día en su podcast sobre como liberarse de los miedos relacionados a hacer y continuar un blog. Darren solía ser un pastor, lo cual es bastante chistoso, pero hace sentido cada cieeerto tiempo cuando comienza con sus reflexiones de este tipo. Bueno, la cosa es que ahí él hablaba de la necesidad de hacerse dos preguntas fundamentales para enfrentar un miedo:

La primera era ¿qué es lo peor que puede pasar? Listo, súper fácil y bastante obvio. Ponte directamente en la peor de las situaciones, cuando tu peor miedo se realice, se arme la pelotera y el mundo se venga abajo.

La segunda es, “si sucediera lo peor, ¿qué tendrías que hacer para volver a estar bien?” Sí. Esta es la clave en verdad. Buscar la solución de inmediato. En caso de que si pasa lo peor, sepas que es lo que tendría que pasar para recuperarte, para sanarte, para volver a levantarte. Y ya está. Problema, solución. Por eso es que alguien decía “un problema nos es más que una solución disfrazada.

Lo que hay del otro lado.

Ahora, hay otra cosa que es importante de este ejercicio y lo que lo hace tan liberador. Sucede que al enfrentar nuestros miedos una cosa casi instantánea que sucede es que tenemos un mejor sentido de realidad. Las cosas no son lo que temes, las cosas son lo que son y lo cierto es que en la gran mayoría de las ocasiones, eso no es muy terrible y está francamente alejado de lo que pensábamos. Por lo tanto, produce una sensación de libertad realmente extraordinaria. Así que, es hora.  Haz tu lista de miedos y crea tu estrategia para enfrentarlos haciéndote las preguntas de Darren.

En el intertanto te dejo el enlace para los 100 días sin miedo.

 

Que disfrutes!

Hace poco supe una anécdota muy curiosa sobre los miedos. Fanny Ardant, una muy famosa actriz francesa estaba en una cena con amigos. Al parecer estuvo callada durante toda la noche hasta que poco después de servido el postre y como de la nada dijo “Tengo un cuchillo en mi cartera”, la gente alrededor divertida con la abrupta declaración le preguntaron por qué llevaba el cuchillo, a lo que ella respondió “tengo un pánico tremendo de que se me caiga una tienda encima, así que llevo el cuchillo para rasgar la tela en caso de quedar atrapada”. De cuento.

Y tu, qué miedos tienes?

 

Día #17 Escribe

Día #17 Escribe

Te presento una de las actividades más lindas que conozco. Más aliviantes, más despiertas, más reveladoras y entrañables: escribir. Qué hay de esto que hace tanto bien? Tengo algunas ideas y hoy voy a compartirlas contigo. Introducir esta práctica es una de las cosas más genuinamente útiles que puedes hacer para crecer tu conocimiento de quién eres.

Día 17 Desafío Escribe

Hace unos años atrás mi casa se incendió. Salí una noche, como no lo hacía hace muchísimo tiempo, y como tampoco lo hacía hace mucho tiempo, volví tarde. Cuando llegué pude ver en la ventana de la casa una tenue luz que bailaba en una de las esquinas de la sala. No recuerdo cómo me di cuenta de inmediato, pero lo hice. Me acerqué a la manguera del jardín y lo que quedaba del fuego lo apagué con el agua. El fuego no destruyó mucho, pero dejó la casa totalmente llena de hollín. Las paredes negras, la ropa negra, las sábanas, el techo, etc. Y el olor ya insoportable del humo. La causa del fuego? al lado del altar tenía un cofre de mimbre con la mayoría de los cuadernos que escribí durante mi vida. Estoy hablando de 20 cuadernos más o menos desde que era niña hasta poco antes de ese momento. Una vela colocada encima que olvidé apagar, y mi historia quedó reducida a cenizas.

Si te digo la verdad quizás no me creas. Por muchos años escribí todos los días sin falta. Era un rito necesario y vital para mi. Creo que esa definitivamente fue mi escuela para conocerme, acompañarme y descubrirme. Cuando toda esa historia se quemó, no sentí ni una sola pizca de tristeza. Es cierto que venía llegando de India y mi sentido de apego estaba bastante reducido, especialmente de mi escritura, pero puedo decir hoy, habiendo retomado algunas de esa prácticas, que existe una belleza en hacer algo que te gusta, que te da en el momento y por mucho tiempo y que luego eso simplemente desaparezca, como esos maravillosos mandalas de los monjes budistas. Soplado al momento de terminar, para recordar la naturaleza del mundo: la impermanencia. Otra cosa es una mentira.

Las prácticas

Escribir luego, y sobre todas las cosas es una manera de mirarse al espejo, si es que eres honesta/o por supuesto. Es una manera de mirar dentro de ti, bucear muy profundo y dejar que la información que aparece te hable al momento o después cuando vuelves a leer lo que has escrito.

En india descubrí otro sentido para la escritura. Existe una práctica que consiste en responder una serie de preguntas todos lo días. Eso me gustó mucho, porque ya lejos de mi necesidad de simplemente expresar, empezó a surgir la necesidad de hacer algo práctico, que la escritura no fuera ya solo un modo de contemplación abstracta, sino también una forma de interpelar mis acciones en la cotidianidad.

Y luego existe una forma de escritura que es la de la estructura. La de formar relaciones, de crear con una forma. Como si se tratara de una pieza de música, o de la estructura de una casa, cuando quieres armar una idea y que esa idea sea progresiva como en un ensayo o cuando quieres enseñar algo, entonces sigues un mapa, un molde. Esta forma es una de las que más me ha costado en la vida adquirir. Es verdad que estudié literatura, pero lo cierto es que nunca me pude acomodar a la estructura. Por principio, casi por ideología. Solo hoy, que me siento cada vez más cómoda con la forma de los mapas y las estructuras, es que he podido adentrarme en este universo. Para poder hacer este blog, no he hecho más que aplicar esta noción y así intentar de verdad ser cada vez más clara. La motivación en esta forma no es la expresión, o el conocerse, sino el aprender a comunicarse y expandir (de nuevo esta triada de crear, conocerse, expandir wiiii).

Los 3 formatos en la práctica

Para el primero lo ideal es tener un cuaderno bitácora o un diario de vida. A mi me gustaba ponerles nombre. Así, había un cuaderno de fuego, otro de agua, otro de aire, etc. En este tipo de escritura lo que buscas es simplemente sacar lo que está adentro. úsalo como quieras, dibuja, escribe, pega cosas, escribe tus sueños, lo que sea tu manera de expresar tu mundo interior para conocerte, para mirarte, para adentrarte en ti. , y aquí un pedacito de mi corazón en ese entonces:

del Ashram

En todos los idiomas posibles, como las palabras y en ellas cada letra,

tratan de deshacer la tinta, la molécula del papel

y así, poder inclinarse.

Que los contornos se borren y llorar.

Que el contenido no basta, los bosquejos desean ser  a primera vista,

en le primer tipo de contacto,

un acto de homenaje y entrega…

Ella está aquí, y va a ser hablada.

Que poco a poco

los ojos se abran

asombrados,

estamos rodeados de niños en un gran salón de mármol.

Comedores a cada costado

y más allá,

el mar y la selva.

Estamos en una isla

y participamos de un evento cotidiano que

todos los días,

es el más importante de nuestra vida.

Sí, Mata Amritanandamayi Ma.

Para el segundo tipo existen muchos formatos, pero hoy te voy a dejar el que me presentaron a mi en su momento y que se conecta con algo muy cercano a mi corazón y casa en India. Amma. Estas preguntas venían como una forma de práctica espiritual en la revista del Ashram (templo) que se llama Matruvani. Cada día por mucho tiempo contestaba estas preguntas al llegar la noche. Todos los días una revisión y una promesa entre mi alma y yo.

 

Ufa. Volver a escribir estas preguntas me ha dado vueltas el corazón. Pruébalo al menos una semana y verás la tremenda conciencia que te da. Para descargar las preguntas haz click aquí.

El tercero es crear una forma de enseñanza o de estructuración de las ideas. Si esto es algo que te interesa, te insto a que empieces un blog por un tiempo acotado, pueden ser unos 3 meses si así lo deseas para hablar sobre un tema. Utiliza la plataforma para compartir y aprender a ser completamente clara/o en lo que quieres decir. Hoy en día puedes iniciar un blog de manera facilisima. Solo ábrete una cuenta en wordpress.com o en blogger y comienza a escribir. Mi sugerencia para desarrollar esta manera de escribir es lo siguiente.

a) escoge un tema que te guste: la idea es que aprendas a ser clara/o y que puedas comunicar lo que quieres decir. Piensa que estarás escribiendo sobre algo durante 3 meses por lo que tiene que ser algo en lo que puedas profundizar y que de tema por al menos esa cantidad de tiempo sin que además te aburras. No importa que tema sea, solo recuerda que la meta es entregar algún tipo de conocimiento útil al resto.

b) Si es algo que te apasiona de verdad piensa en algo más serio. Si sientes que no solo será un experimento si no algo para largo te recomiendo que compres un dominio y un hosting con el nombre de tu proyecto. Intentaré darte recursos para esto en los próximo días, en el intertanto ponte a planear.

c) Piénsalo primero como una manera de servir. La característica de esta forma de escritura es que el lector pueda entenderte, por lo tanto debes pensar en quién está al otro lado de la pantalla y cual es el mejor lenguaje para que esa persona te entienda.

Estas 3 formas de escritura, la de expresión, la de autoindagación y la de comunicación son formas maravillosas de crecer en distintas áreas y en distintos momentos de la vida. Piensa cual se ajusta más al momento en el que estas y juega.

Por lo pronto, tengo una pregunta ¿has investigado alguna forma de escritura alguna vez? ¿Es una versión de alguna de estas tres o es algo totalmente diferente? Cuéntame en los comentarios y no dejes de compartir la información con quien se pueda beneficiar. Abrazos.