En el centro de nuestro cuerpo, en ese lugar que es llamado Hara por los japoneses, Manipura por los hindúes y plexo solar por los occidentales, se haya también el centro de nuestra fuerza y equilibrio, el tercer chacra. Aprender a potenciar este punto es vital para llevar adelante todo proyecto y sueño que queramos realizar, así como de manera más íntima y trascendente, desarrollar la extraordinaria capacidad del autodominio. En esta entrada veremos su funcionamiento, desequilibrios y como lograr potenciarlo.
En varios de las entradas anteriores hemos hablado de la importancia de ir construyendo nuestra vida a partir de nuevos hábitos. Efectivamente este es el elemento central para cualquier tipo de planificación vital, logro o avance. Tal como leía por ahí el otro día, “Obtienes lo que practicas”. Sin embargo, para la gran mayoría de nosotros, una vez que hemos aceptado que para lograr lo que queremos debemos ir modificando nuestro cotidiano, nos topamos con la gran muralla de no tener la fuerza de voluntad suficiente para implementarlo en la vida cotidiana. Todavía no podemos superar la barrera de la flojera, la dilatación, el cansancio, etc.
Entonces ¿qué hacer? ¿Cómo activar ese motor de la acción? o ¿cómo lograr tener la voluntad para sostener un hábito el tiempo suficiente para que se haga parte de nuestra rutina y no debamos esforzarnos tanto? Lo cierto es que existe una manera, una ayuda que nos permite traspasar esa barrera y fortalecer sustancialmente nuestra capacidad de hacer lo que nos proponemos. Imagina por un momento lo que sería tener esa capacidad de saber que si te das una instrucción interna esa orden será cumplida a toda costa. Bueno, es posible y en esta entrada veremos como se puede activar esa fuerza interna que se haya en nuestro plexo solar y que se conoce popularmente como Tercer chakra.

Una persona que tiene Hara, es una persona en equilibrio y paz

Pensemos por un momento en esta idea de la fuerza interna. Se me viene a la memoria aquel montañista que se arrastró por kilómetros tras ser abandonado por su compañero en el camino. Estamos llenos de historias donde existe alguien que ha superado toda barrera para lograr algo aparentemente imposible. Este es el poder de la voluntad en extremo, cuando tiene la fuerza, el equilibrio y la potencia necesarias. Pero esta cualidad aparece en todo tipo de instancias. Es lo que nos permite levantarnos en la mañana cuando tenemos sueño, hacer cosas que no se nos antojan y esforzarnos en general y en particular para alcanzar un objetivo. Al mismo tiempo, hay toda una gama de cualidades relacionadas con el centro de nuestra voluntad, que son más sutiles y que alimentan un cierto tipo de fortaleza más sutil y sabia. En este aspecto, la cultura nipona nos da una gran lección.
Los japoneses utilizan la palabra Hara para denotar no solo el punto fisiológico del vientre, si no también las cualidades psicológicas y espirituales vinculadas a la persona que ha podido desarrollarlo.  Las expresiones en japones que hablan de “tener vientre” o “no tener vientre”, se relacionan justamente con esas cualidades propias del equilibrio y de la capacidad de estar centrada/o. La asociación es natural y directa. Nos habla del centro de nuestro cuerpo (el ombligo) y de la capacidad de funcionar desde ese centro, desde ese dominio. Naturalmente en japón se piensa en la persona que ha desarrollado su ecuanimidad, su mente neutral, como aquella persona que tiene esa capacidad de actuar no solo desde la razón, si no también desde el estómago, es decir desde la totalidad.
Por otra parte la persona que presenta una falta de desarrollo de su hara, es la persona que funciona sin equilibrio, excesivamente emocional o racional, antojadiza, sin autodominio, sin capacidad de discernimiento.
El mejor ejemplo para denotar esta diferencia se hace evidente por ejemplo en los momentos de peligro, donde una persona con un hara bien desarrollado es capaz de destacarse por su claridad y eficiencia, sabiendo exactamente que hacer manteniendo una calma total.
Entonces entendemos que el funcionar desde nuestro centro implica no solo la capacidad de dominar nuestros antojos, nuestras debilidades o nuestros miedos, si no en positivo, tener el don de la paz, el equilibrio y el discernimiento, que probablemente se derivan de esa capacidad de autodominio y auto confianza que mencionábamos.

¿Tengo la energía suficiente para realizar mi tarea? Descompensaciones del Tercer Chakra.

Yogui Bhajan, Maestro de Kundalini Yoga hablaba del tercer chakra como el centro del Guerrero Espiritual. Más allá de las creencias esto tiene que ver con la idea de que en este centro de nuestro cuerpo energético se haya la capacidad o la falta de esta, para saber que somos capaces de realizar nuestra tarea, destino individual o misión. El guerrero es el arquetipo de la disciplina, esa voluntad que se rinde al comando de una orden que lo supera, pero que que al mismo tiempo se enraiza en un proceso de refinamiento y temple interior.
El guerrero espiritual aparece como figura, como idea cuando hemos pasado por esa preparación y aprendizaje de domar nuestras necesidades básicas representadas por los dos centros inferiores del primer chacra, mulhadara (necesidades primarias) y el segundo, swadhistana (creatividad y capacidad de creación a través de la sexualidad).
El tercer chacra nos da la fuerza de poner bajo mando estos instintos y necesidades sin que con ello perdamos la intensidad y fulgor de la pasión y el instinto. Es el puente que nos habla de tener la templanza para entrar a la sabiduría de la compasión, la comunicación, la intuición y la conexión con lo trascendente que son las características de los centros superiores.

Claves del equilibrio del tercer chacra

Cada centro energético nos da claves para determinar si está en equilibrio o en desequilibrio, de manera que podamos abordar el problema y así extraer el beneficio de ese centro de energía.
De esta manera, cuando el tercer chacra, hara o punto nabhi esta desequilibrado pueden suceder fundamentalmente dos cosas:
1) o creemos que somos el centro del universo (cree que el mundo gira en torno a su ombligo). Un ejemplo de esto son todas las personas que creen que son más que los demás, actúan autoritariamente y tienen muchas dificultades para empatizar con la visión de los otros.

2) o, creemos que no tenemos la fuerza para lograr nada y estamos renunciando constantemente a nuestros proyectos, sueños y ambiciones. Un ejemplo clásico de esto es la muy habitual promesa que se hacen miles de personas de empezar una dieta, una rutina de ejercicio o cualquier proyecto que active la sensación de esfuerzo y que es abandonada antes de empezar.

La descompensación de este centro, también lleva muchas veces a la necesidad de suplir la falta o el exceso de energía con comida, drogas o cualquier sustancia externa que reemplace eso que se haya en desbalance.

Cuando por otra parte, este centro se haya bien equilibrado, sentimos que tenemos todo lo necesario para realizar nuestros proyectos, nuestra tarea, nuestra misión. Tenemos la sensación de autodominio y de autoconfianza que nos permite comprometernos con la tarea de nuestra vida,con nuestra misión, en definitiva con todo aquello que nos permite tener fe en nosotros mismos.

Cómo desarrollar el centro de nuestra fuerza y autodominio

Tanto en danza, como en artes marciales y en las múltiples disciplinas que trabajan con el cuerpo es sabido que el centro de equilibrio y poder se haya en este centro del tercer chakra o hara y son múltiples las vías por las cuales podemos fortalecer este centro de manera que efectivamente podamos aprovechar su fuerza.

Desarrollo físico

En este centro se ubica toda nuestra capacidad de digerir y procesar los alimentos, los nutrientes y los deshechos, por eso el órgano asociado a su funcionamiento es el hígado y su elemento el fuego. Mantener nuestra digestión en perfecto orden es fundamental por lo tanto para ello.
El ejercicio físico por excelencia para este chacra son los abdominales, en cualquiera de sus formas, porque ayudan a ajustar si son hechos correctamente el punto del ombligo.

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Desarrollo mental

La determinación es el ejemplo más claro de la actitud mental alineada con un tercer chacra fortalecido. Básicamente implica entrenarse en sostenerse en una idea, proyecto o acción por periodos extensos de tiempo o en áreas que representen un desafío. Por lo tanto, cualquier tarea que te propongas hacer y que ponga a prueba tu determinación irá fortaleciendo tu tercer chacra. Es esencial para esto entender que el centro de tu determinación está en tu porqué. La meta específica puede cambiar, pero el por qué si es el verdadero, tiende a permanecer. Ve a la raíz de tus razones.

Desarollo emocional

La vinculación emocional con este centro tiene que ver con la capacidad de procesar nuestras emociones de manera templada. Piensa en la expresiones asociadas a la zona donde se haya nuestra fuerza. “No tuve el estómago para afrontar la situación”, o “esa mujer sí que tiene agallas”. Todos estos términos se asocian con la capacidad de sostener y digerir situaciones complejas o difíciles sin echarse para atrás. Es la mezcla que da la valentía y la fuerza, es decir el temple. Para desarrollarlo, todas aquellas situaciones que nos ponen en jaque y que nos hacen crecer o que requieren de nuestra fortaleza son un excelente entrenamiento de esa fuerza visceral.

Desarrollo espiritual

El proceso integral de nuestro cuerpo, mente y emociones es lo que está en juego cada vez que entramos al territorio espiritual. No importa cual sea tu creencia, esto tiene que ver con cualquier cosa que sea superior a ti en el sentido en que te trascienda yeso es ditinto para cada persona. Lo relevante es que cada vez que desarrollamos un aspecto de nosostras/os mismas/os en forma integrada y lo ponemos al servicio de algo que vas allá de nuestro propio beneficio estamos en esta vía del desarrollo de nuestra trascendencia. El emprendrr una tarea por ejemplo de beneficio social, del tipo que sea requiere detoda nuestra detrminacion, foco, fuerza y temple, es la integración de todos los elementos al servicio. Para muchas personas la vía más rápida por lo tanto de desarrollar su centro de fuerza y autodominio es esta, pues necesitan un sentido mayor que si mismos para motivarse a hacer todas estas cosas.

 

Es importante en definitiva saber que como toda cualidad humana, la fuerza es algo que se desarrolla y que en este caso es fundamental para lograr la materialización de nuestros sueños y proyectos. Piensa solo por un instante que pasaría si pudieras sentir con total certeza que no importa lo que te propongas, tiene la capacidad absoluta de lograrlo, que no hay fuerza que te detenga y que tienes toda la que necesitas para llegar hasta donde vas. Es una sensación muy impresionante, pero requiere trabajo. Como algo que lei por ahi en las redes sociales, no hay destino que valga la pena que no requiera un esfuerzo. Quiero recalcar esta idea. El Hara o tercer chakra, es un centro que se activa a través de la acción, no tendrá mucha utilidad que leas este artículo y no realices ninguna prueba o ejercicio. Ponte en marcha y desarrolla tu capacidad para tener esa experiencia única de poder confiar en ti. Recuerda que es un proceso que se construye día a día, así que se gentil contigo misma/o y paciencia.

 

Te dejo una guía completa para que puedas desarrollar tu punto de fuerza, en cada uno de sus aspectos desde lo mas simple a lo mas complejo y así puedas construir de manera clara y sencilla el camino paso a paso para desarrollar esa fuerza dormida de tu interior.

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